viernes, 10 de julio de 2009

Hueles a almohada vieja

Corro entre cadáveres y bisturís
Bandejas y camillas
Me abrazas en la tibia noche
Y tú… hueles a almohada vieja.

Miradas entre pasillos y puertas
pupitres y libretas
sonrojos bromistas que escupen mis ojos
Y tú… hueles a almohada vieja.

Suspiran mis oídos
coqueteas con mi mente
Sonrisa mutilada por el roce de tus labios
Y tú… hueles a almohada vieja.

Se abrazan nuestras risas ignorando al miedo…
olvidando el tiempo… te miro y no te miento,
te veo en blanco y negro.

Y sólo te hago una promesa….
lavar mi almohada y soñarte menos.

4 comentarios:

Crónicas Urbanas dijo...

Me gustó mucho tu poema, algo melancolico, enigmático, profético, como un sueño revelado.

jaleló dijo...

Me gusta el contraste que hacés entre dos asociaciones posibles del olor de la almohada: por un lado, para una tercera persona la magen del olor puede resultar desagradable, pero para los que comparten la almohada, el olor evoca intimidad.

tempestad en calma dijo...

definitivamente de mis preferidos.
Estoy interiorisandolo para mi para recrear mis propios sentimientos y volver a salir al sol. Sigue escribiendo para llenar mas este planeta desolado de amor.

♦PªU♦ dijo...

Hola, Muchas gracias! ... mil años después jajajja pero he de decir que no sabía bien como funcionaba eso de los comentarios hasta hace pocos meses :S

Saludos!