jueves, 22 de agosto de 2013

56 Segundos

Bastaron 56 segundos para recorrer mis dedos por tu barba,
los mismos que ahora estaban atónitos sosteniendo una copa de vino viejo.

La mirada ida, donde sólo ella podía ver, en ese obscuro rincón frío, que el abrigo lo compré en el mercado de baratijas, y ahora hasta el frío te llevaste.

56 segundos bastaron,
mientras llenabas mi copa y olvidabas mi dirección. 
En el medio de todo fue como ver la mitad de todo sin silueta.

56 segundos nada más,
mientras hacía punta a mi lápiz y caía la primera lágrima…
          
56 segundos, nada más...
                               




5 comentarios:

Ricardo J. Roman dijo...

Pau, a veces el tiempo es insuficiente. Quisiéramos que fuera mucho más, que se alargara ese momento, sólo sentir y ser felices una eternidad.
Pero, te cuento algo, siempre habrá una manera de volver a esos 56 segundos, si fueron reales para ti, siempre estarán en tu memoria.

Anónimo dijo...

Existen esos mercados, los hay; se vende el frío y el calor, o el clima entero con sus cuatro estaciones del año, allí mismo se compran direcciones y cajas de llenas de agujeros donde guardar las lágrimas, y para comprar cualquier cosa no bastan segundos, sólo te sobrará un momento.
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♦PªU♦ dijo...

Hola Ricardo!! Te mando un abrazo grande!! Me encanta verte de nuevo x aca!

Anonimo, me encantó tu comentario, es una pena el anonimato, aun que a veces la sombra es más cálida! Un abrazo. Increible anexo!!

P* dijo...

Hay veces que 56 segundos lo son demasiado. Concuerdo muchisimo con Ricardo, solo que a veces con la simple memoria, no se es feliz por completo.

Alejo Z. dijo...

"...porque un minuto, hubiese sido demasiado para darte la importancia!"
Ouch ! Qué contundencia. Cambio de ritmo rotundo al relato. 4 segundos son la venganza del pasado.
Un beso y abrazo Pau.