viernes, 17 de mayo de 2013

Tiempos sin colisión

Sabía que traerías de vuelta las letras que yacían sin tinta, 
los abrazos sin rimas y besos sin versos.

Han cesado tormentas que revuelcan pensamientos en el cráneo, 
pero aun así no hay calma,
para amarte, sobran razones en la escasez de la cordura.

 Nuestros tiempos dejaron de colisionar contra opuestos, 
llenándose de excesos a mi favor.

Y nuestros cuerpos desnudos completando recuerdos, 
encontrando cada pieza en la simetría de tu cuerpo.

Abrazarte sin necesitar brazos…

Cada gota en mi espalda derriba tropas en posición de guerra.
Gotas que despide la piel, cuando tu cuerpo calienta las células
que aún quedaban sin asombro, 
esas que luchan hasta el final para mantenerme cuerda.

Amarte sin agotar fuerzas,
sin recapitular, sin tomar la punta de mi lápiz gastado, 
sin mirar atrás.

Sabía que traerías de vuelta las letras que yacían sin tinta,
liberando mi corazón de las trincheras, 
para finalizar lo que sólo él sabe hacer,
y el latir plasme sobre tu lienzo el olor de mi piel.

6 comentarios:

Jorge Ampuero dijo...

Letras así son las que vuelven con sabor a verso y piel socavados por la pasión.

Besos.

Xaj dijo...

Boom,boom,
boom, extranjero.

Llegué, dice.

Bum.
.

Alejo Z. dijo...

Texto meláncolico, como un pasado que cesa en su osadía de extrañar y vuelve para "colisionar" con las memorias.
Es bueno leerte de nuevo.
Un abrazo Paula... o Pau, por temor a que me equivocara con el nombre.

♦PªU♦ dijo...

Hola Jorge, gran comentario, gracias!!

Xaj, boom!!!!

Alejo!!! vi que cambiaste tu blog, traté de dejarte comentarios pero no he podido, o me dejaste muy atras con esto de la tecnologia de blog, o en verdad no se te pueden dejar comentarios jajaja... Si es Paula, pero estamos entre nos, ajaj podes llamarme Pau, como siempre un "besoso" y un abrazo gigante.


Fer Segura dijo...

Pau, como siempre impresionante y satisfactorio leerte. Un abrazo grande....

Ricardo J. Roman dijo...

Mi amoooor, me alegra encontrarte todavía escribiendo. De inmediato te sigo. Dejé hace tres años la blogosfera, y me alegra encontrarte.

Besos.